Redes sociales, ¿cómo nos afectan?

Redes sociales, ¿cómo nos afectan?
22 de septiembre de 2022 Victor Rodríguez

A pesar de que los desarrolladores de las redes sociales estipulan una edad concreta a partir de la cual poder acceder a ellas (generalmente a los 14 años), lo cierto es que, la edad media de inicio se encuentra entre los 10 y 12 años. Esto se debe a que el acceso a los smartphones por parte de los menores cada vez es más adelantado.

¿Para qué usamos las redes sociales?

En un estudio muy interesante sobre juventud y redes sociales realizado por la Universidad de Sevilla se observó que los principales motivos por los que nos conectamos a éstas son para compartir experiencias, conocer gente nueva, saber lo que dicen mis amigos y, también, hacernos sentir mejor cuando nos encontramos tristes. No solo buscamos experiencias positivas a la hora de navegar por internet, sino que, con mucha frecuencia, buscamos escapar de las experiencias negativas, por ejemplo, del aburrimiento o de otras emociones desagradables como la tristeza.

¿Por qué nos gustan tanto?

Las redes sociales nos acercan a los demás. Podemos crear un perfil personalizado propio y, desde ahí, establecer vínculos. La manera de darse feedback en las redes es el “like”. Cuando alguien le da a like a nuestra foto o publicación, nos está comunicando que le gusta nuestro contenido y esto es una manera de recibir aprobación de los demás muy potente. De hecho, en muchas redes sociales, el icono de “me gusta” es un corazón. Este refuerzo causa, a nivel neuroquímico, la liberación de una molécula llamada dopamina en nuestro sistema de recompensa del cerebro. La dopamina es la “molécula del placer” sirve como premio para el cerebro. La dopamina puede ser liberada de manera natural de muchas formas: comer algo rico, hacer ejercicio, escuchar música…y también artificialmente: videojuegos, alcohol, drogas, pornografía, etc. Cuanta más dopamina liberemos de manera artificial, más hambre tendrá nuestro cerebro y mayor será nuestro deseo de conectarnos de nuevo.

Riesgos de las adicciones a las redes sociales

El mal uso de las redes sociales conlleva una serie de riesgos como pueden ser el ciber-bullying, adicciones, sexting, etc. Afortunadamente, como sociedad, estamos cada vez más concienciados de estos peligros y buscamos una adecuada prevención. Sin embargo, una de las conductas problemáticas que se encuentra muy normalizada es el uso de la pornografía. Y sus consecuencias son devastadoras:

  • Baja satisfacción con el propio cuerpo y baja autoestima.
  • Adicción.
  • Expectativas no realistas sobre la sexualidad y la pareja.
  • Infidelidad.
  • Relacionada con violencia en la pareja.
  • Sentimientos de soledad.

Detrás del uso inadecuado de las redes sociales suele haber lo que se conoce en psicología como “mecanismo compensatorio”. Es frecuente que, la incapacidad para gestionar emociones desagradables o para tolerar la frustración, provoque que busquemos gratificaciones a corto plazo. Por ejemplo, si algo me enfada y no sé poner límites o algo me entristece y no lo expreso, buscaré aliviarme ese malestar con placeres inmediatos como pueden ser las redes sociales. Otro ejemplo de este mecanismo de compensación sería cuando alguien se siente solo o alejado de los demás e intenta cubrir esa necesidad de intimidad con el uso de pornografía.

Es importante que, tanto jóvenes como adultos, aprendamos a ser conscientes de qué estamos buscando en las redes (distracción, matar el tiempo, emociones, intimidad) y si su uso me aporta más de lo que me quita.

Si piensas que el uso de las redes sociales te está empezando a dar problemas aquí te dejo algunas pautas para controlarlo:

  • Entrena tu tolerancia a la frustración y el aburrimiento.
  • Busca la presencialidad en las relaciones sociales, ten iniciativa para proponer planes.
  • Acostúmbrate a expresar lo que sientes de manera asertiva y sincera.
  • Establece un momento del día para mirar tus redes sociales, por ejemplo, una hora al día.
  • Elimina las notificaciones de las redes sociales.
  • Busca alternativas de ocio en casa, como leer, escribir, pintar miniaturas, etc.

Sobre todo, date cuenta de que no las necesitas. Antes de que existieran nuestra vida estaba llena de experiencias interesantes no virtuales, sal a recuperarlas.

Victor Rodríguez

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